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Written by Tunaunprg   
Monday, 09 August 2004

 

Los jóvenes de todas las condiciones que deseaban estudiar acudieron a solicitar su beca, y empezaron a frecuentar las ciudades universitarias de Santiago, Alcalá de Henares y Salamanca.
Como a veces los becados vivían muy lejos de la universidad, tenían que arrendar un cuarto dentro de la comunidad, pero para pagarlo tenían que dejar de comer, algo inconcebible.

          Fue entonces que se reunían varios grupos de muchachos en iguales condiciones y con citarás, tricornios, laúdes, flautas y guitarras; recorrían conventos, calles plazas y sobre todo mesones y tabernas, que en vez de darles dinero, les invitaban una botella de jerez o tintorro, y el tabernero les daba una mezcla de sobras, llamada sopa boba, sin cobrarles nada, gracias a su música, simpatía y picardía.

           Debido a esta animosidad fue que, indirectamente, les llamaron SOPISTAS, predecesores de los actuales tunos; otras veces no tenían dinero ni para comprarse el tricornio, ( gorro de tres picos ), ni la capa, por lo que recurrían a algún noble altruista para que les regalara el sombrero y la capa. Entonces se les comenzó a llamar capi gorrones y luego, nada más, gorrones.

           La primera referencia escrita a los sopistas data del año 1300 y apareció en el " Liber Constitutionem " de la Universidad de Lérida, donde se prohibía las rondas nocturnas de los escolares y se condenaba a los rondadores a la pérdida de los instrumentos, pues rompían el silencio y descanso de la ciudad.

           La mayoría de las veces, al regresar de cenar, los becados venían alegres y cantadores, por lo que los habitantes del rumbo al escucharlos, echaban cerrojo a puertas y ventanas, escondían a sus hijas y cebaban las pistolas corriendo la voz de alarma: " ! Ahí vienen los tunantes, ahí viene la Tuna ! ".

Last Updated ( Wednesday, 26 March 2008 )
 
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